¿En qué momento dejamos de estar solos?
Enfoque: Ya casi no existe un momento vacío. Despertamos y vemos el teléfono. Esperamos el elevador: teléfono. Comemos solos: video. Vamos al baño: teléfono. Antes de dormir: teléfono. Incluso vemos televisión mientras sostenemos otra pantalla.
La reflexión no sería solamente sobre cuántas horas de pantalla acumulamos, sino sobre qué desapareció para llenar esas horas: aburrimiento, silencio, contemplación, conversaciones, lectura, descanso e incluso la oportunidad de estar a solas con nuestros pensamientos.
Hook / extracto:
Tu reporte semanal dice que pasaste seis horas al día frente a una pantalla. La pregunta incómoda no es si son demasiadas. Es: ¿qué hacías antes durante esas seis horas?
Y hay un giro que me gusta mucho para cerrar: el problema quizá no sea que pasemos demasiado tiempo frente a una pantalla, sino que ya no sabemos qué hacer cuando la apagamos.
Otros títulos que podrían funcionar son “¿Qué estamos dejando de hacer mientras miramos una pantalla?”, “Seis horas que no sabemos dónde se fueron” o “Ya no sabemos aburrirnos”.
De los cuatro, me quedo con ¿Qué estamos dejando de hacer mientras miramos una pantalla?. Tiene más Fuera de Guión porque no regaña al lector: lo hace pensar.
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